Recetas tradicionales
Recetas ligadas a fechas señaladas
Mona de pascua
Ingredientes
Para la masa:
500 g de harina de fuerza
100 g de azúcar
2 huevos
100 ml de leche tibia
80 ml de aceite suave
25 g de levadura fresca de panadero
Ralladura de 1 limón
Ralladura de 1 naranja
Una pizca de sal
Un poco de agua de azahar, opcional
Para decorar:
1 huevo batido para pintar
Azúcar humedecido con unas gotas de agua
Huevos cocidos, uno por cada mona
Anisetes o fideos de colores, opcional
Elaboración
Primero, se disuelve la levadura fresca en la leche tibia y se deja reposar unos minutos. En un bol grande se mezcla la harina con el azúcar, la pizca de sal y las ralladuras de limón y naranja.
A continuación, se añaden los huevos, el aceite, la leche con la levadura y, si se desea, unas gotas de agua de azahar. Se mezcla todo bien hasta formar una masa homogénea. Después, se amasa durante varios minutos, hasta que la masa quede suave, elástica y ligeramente pegajosa.
Una vez preparada, se deja reposar la masa en un recipiente tapado con un paño limpio, en un lugar cálido, hasta que doble su volumen. Este primer levado puede durar entre una hora y media y dos horas, dependiendo de la temperatura ambiente.
Cuando la masa haya fermentado, se divide en porciones y se les da forma redonda, alargada o de rosca, según la tradición de cada casa. En el centro se puede colocar un huevo cocido, presionándolo ligeramente para que quede bien sujeto.
Después, se colocan las monas sobre una bandeja de horno con papel vegetal y se dejan reposar de nuevo hasta que vuelvan a crecer. Antes de hornear, se pintan con huevo batido y se decoran con azúcar humedecido y, si se quiere, con anisetes o fideos de colores.
Se hornean a 180 ºC durante unos 18-25 minutos, hasta que estén doradas por fuera y tiernas por dentro. El tiempo puede variar según el tamaño de cada mona.
Una vez horneadas, se dejan enfriar sobre una rejilla antes de servir.
La mona de Pascua es ideal para acompañar con chocolate, para llevar al campo durante los días de Pascua o para compartir en una merienda familiar. Una receta sencilla, tradicional y llena de sabor.
Fogassa valenciana
Ingredientes
Para la masa:
- 500 g de harina de fuerza
- 100 g de azúcar
- 2 huevos
- 100 ml de leche tibia
- 80 ml de aceite suave
- 25 g de levadura fresca de panadero
- Ralladura de 1 limón
- Ralladura de 1 naranja
- Una pizca de sal
- Unas gotas de agua de azahar, opcional
Para decorar:
- 1 huevo batido para pintar
- Azúcar para espolvorear por encima
Elaboración
Primero, se disuelve la levadura fresca en la leche tibia y se deja reposar durante unos minutos. Mientras tanto, en un bol grande se mezcla la harina con el azúcar, la sal y las ralladuras de limón y naranja.
A continuación, se añaden los huevos, el aceite, la leche con la levadura y, si se desea, unas gotas de agua de azahar. Se mezcla todo bien hasta formar una masa homogénea.
Después, se amasa durante varios minutos, hasta conseguir una masa suave, elástica y ligeramente pegajosa. Este paso es importante para que la fogassa quede tierna y esponjosa.
Una vez amasada, se coloca la masa en un recipiente, se tapa con un paño limpio y se deja reposar en un lugar cálido hasta que doble su volumen. Este primer levado suele durar entre una hora y media y dos horas, dependiendo de la temperatura ambiente.
Cuando la masa haya fermentado, se desgasifica suavemente y se le da forma redonda, alta y ligeramente abombada. Se coloca sobre una bandeja de horno con papel vegetal y se deja reposar de nuevo hasta que vuelva a crecer.
Antes de hornear, se pinta la superficie con huevo batido y se espolvorea azúcar por encima. También se puede hacer un pequeño corte en forma de cruz en la parte superior, para que la fogassa abra durante el horneado y tenga su aspecto tradicional.
Se hornea a 180 ºC durante unos 25-30 minutos, hasta que esté bien dorada por fuera y cocida por dentro. El tiempo puede variar según el tamaño de la pieza.
Una vez lista, se deja enfriar sobre una rejilla antes de servir.
La fogassa valenciana es perfecta para acompañar con chocolate, café o mistela. Un dulce tradicional, elaborado con ingredientes sencillos y con todo el sabor de las recetas de siempre.
Roscón de reyes
Ingredientes
Para la masa:
- 500 g de harina de fuerza
- 100 g de azúcar
- 2 huevos
- 100 ml de leche tibia
- 80 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 25 g de levadura fresca de panadero
- Ralladura de 1 naranja
- Ralladura de 1 limón
- 2 cucharadas de agua de azahar
- Una pizca de sal
Para decorar:
- 1 huevo batido para pintar
- Fruta confitada
- Almendra laminada o en granillo
- Azúcar humedecido con unas gotas de agua
Opcional:
- Nata, crema o trufa para rellenar
- Una figurita y un haba, siguiendo la tradición
Elaboración
Primero, se disuelve la levadura fresca en la leche tibia y se deja reposar unos minutos. En un bol grande se mezcla la harina con el azúcar, la sal y las ralladuras de naranja y limón.
A continuación, se añaden los huevos, el agua de azahar y la leche con la levadura. Se mezcla todo bien hasta formar una masa homogénea. Después, se incorpora la mantequilla poco a poco, amasando hasta que quede una masa suave, elástica y ligeramente pegajosa.
Cuando la masa esté bien trabajada, se coloca en un recipiente, se tapa con un paño limpio y se deja reposar en un lugar cálido hasta que doble su volumen. Este primer levado puede durar entre una hora y media y dos horas, dependiendo de la temperatura ambiente.
Una vez fermentada, se desgasifica suavemente la masa y se le da forma de roscón. Para ello, se forma una bola, se hace un agujero en el centro y se va abriendo poco a poco hasta conseguir la forma redonda característica. Es importante dejar el agujero bastante amplio, ya que la masa crecerá durante el segundo reposo y también en el horno.
Se coloca el roscón sobre una bandeja con papel vegetal y se deja reposar de nuevo hasta que aumente de tamaño. Después, se pinta con huevo batido y se decora con fruta confitada, almendra y azúcar humedecido.
Se hornea a 180 ºC durante unos 20-25 minutos, hasta que esté dorado por fuera y cocido por dentro. El tiempo puede variar según el tamaño del roscón.
Una vez horneado, se deja enfriar sobre una rejilla. Si se desea, se puede abrir por la mitad y rellenar con nata, crema o trufa. También se puede colocar en su interior la figurita y el haba, como marca la tradición.
El roscón de Reyes es mucho más que un dulce: es una receta llena de ilusión, tradición y momentos compartidos en familia.
